LIBROS PARA PENSAR: MICHAEL ENDE

No me gusta la moda que nunca pasa de los libros de autoayuda.
Tampoco me gustan los autores que, en mi modesta opinión, explotan los momentos de debilidad ajena para, con cuatro palabras bonitas, sensibles y sentidas enmascaradas en cuentos, fábulas e historias moralistas, pretender decirte lo que tienes que sentir, o lo que tienes que hacer para sentirte bien contigo mismo. Tío, no tienes ni puta idea de lo que pasa por mi cabeza, así que guárdate tus consejitos para tu propia vida.
Y no, no voy a hablar de estos sujetos, que ya he dicho bastante, sino que voy a recordar parte de la obra de un gran escritor: MICHAEL ENDE.
http://es.wikipedia.org/wiki/Michael_Ende

El tema está en que, muchísimos años después (la primera vez, en mi infancia), estoy releyendo MOMO.
http://es.wikipedia.org/wiki/Momo_(novela)

Ya conocía parte de la obra de Michael Ende. ¿Quién no identifica este nombre con LA HISTORIA INTERMINABLE? El tema está en que solía asociarlo a literatura infantil o juvenil y… nada más lejos de la realidad.
No voy a explicar de qué va Momo, pero me está haciendo pensar mucho y plantearme muchas cosas. Una de ellas… LOS HOMBRES DE GRIS EXISTEN, HAN ESTADO Y ESTÁN ENTRE NOSOTROS, Y NOSOTROS… NOSOTROS ESTAMOS CIEGOS.
I do really believe… ¡Ah, coño, que la mente me juega malas pasadas! Realmente creo que todo el mundo debería leerlo y así redescubrir una literatura inteligente de verdad que te hace pensar sin venderte la moto.

Pero no me voy a quedar en Momo, sino que voy a ir un poquito más y voy a referirme a una obra de teatro también escrita por ENDE. Ésta es:
JOJO, HISTORIA DE UN SALTIMBANQUI.

Le tengo un especial cariño a esta pequeña joya, no sólo porque merezca la pena leérsela y, al igual que sucedía con Momo, te hace pensar sin tratarte como un tonto, sino porque allá en mis tiempos mozos, en 1995 si no me falla la memoria, participé en la Representación Teatral de la Obra (si de nuevo no me falla la memoria, fueron un total de cuatro representaciones). Por cierto, NO, NO INTERPRETÉ AL BUFÓN.

¿De qué va?
Me voy a permitir reproducir íntegramente el resumen que aparece en la web WWW.IMAGINARIA.COM.AR
http://www.imaginaria.com.ar/05/1/jojo.htm

“Aparece en escena el harapiento grupo de artistas de un circo en bancarrota. Atrás de ellos las máquinas de construcción asemejan monstruos a punto de despertar.
Jojo el payaso ha logrado un acuerdo con los dueños de la empresa de químicos que va a desalojarlos. El grupo actuaría en una campaña publicitaria para la empresa, pero a condición de abandonar a Eli, una niña retrasada mental que los saltimbanquis recogieron de la calle. La niña no resulta adecuada para los propósitos publicitarios de la empresa. En ese momento, a pedido de Eli, Jojo comienza a narrar un cuento. El cuento del payaso se hace realidad en el escenario. Mundos perfectos soñados y el dolor del mundo real se entremezclan en contrapunto hasta el momento final en el que el regreso a la realidad implica una decisión. Decisión que obliga a los personajes a situarse éticamente en un mundo que les es adverso y en el que apenas pueden sobrevivir.
La representación en dos planos: realidad y fantasía, permite a personajes como el bufón hacer visible la ficción de lo que se muestra, preguntarse por las decisiones del autor sobre la vida de sus personajes en escena.
“Bufón (Le grita desesperado.)
¡Jojo! ¡No sigas adelante!
¡Da otro rumbo a la historia!
¿Acaso abandonas a los hijos de tu fantasía?
¡Esta broma, sí que llega demasiado lejos!
(Llora.)”
“En este mundo ya no hay lugar para nosotros”, dirán los saltimbanquis. Y su situación ofrece una mirada crítica hacia los valores que impone un modo utilitario y consumista de ver las cosas.
Antítesis de la dura realidad vivida por los artistas, lugar de la utopía, serán “los reinos del Mañana”, país creado por el sueño del payaso-príncipe Jojo-Joan. Lugares incontaminados, perfectos, donde los hombres se someten a la única ley interior de su conciencia, los bienes terrenales se comparten y “cada cual es, a su manera, artista”. Allí los hombres, “el juego por placer consideran sagrado, expresión de su libertad”.
En esos mundos de maravillas Angramain, la gran araña, será la encarnación del mal. En el pensamiento de Angramain, “quien no come primero será comido”; el amor sólo sirve para provocar confusión y desorden, es un error y en nada contribuye a la perfección.
A esto objetará el payaso-príncipe:
“Jojo ¿Desprecias lo que ignoras?
¿Acaso no es real la fantasía?
Los mundos futuros surgen de ella,
y en nuestras creaciones vive la libertad.”
En el mundo de maravillas el bien y el amor vencen al mal. De regreso en el plano de lo real, los personajes deben otra vez enfrentar al mal, encarnado en las máquinas excavadoras, que avanzan atronando sobre sus carromatos.
En los mundos imaginarios, situados fuera del tiempo, la poesía del lenguaje, su ritmo, sus canciones, nos aproxima por momentos al teatro clásico. Las ilustraciones que nos descubren uno a uno los personajes, poseen también el trazo idealizado del relato de maravillas.
En Jojo. Historia de un saltimbanqui la realidad no se resuelve con la facilidad de los finales felices para mundos imaginarios. Pero para sus personajes, la imaginación es el lugar desde donde resulta posible pensar mundos mejores, y defender espacios de libertad. Una obra de teatro del famosísimo autor de Momo y La historia Interminable, cuya fuerza desde el punto de vista ideológico se ve acompañada de complejidad y belleza artística. Una y otra se corresponden si nos preguntamos con Jojo: “¿Acaso no es real la fantasía?” “.

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